Según la RAE la madurez es el período de la vida en que se ha alcanzado la plenitud vital y aún no se ha llegado a la vejez, así como el buen juicio o prudencia, sensatez.
 
Si a esta sensatez, a este poso, le sumamos el concepto de una técnica muy depurada adquirida en una tierra como Albacete, la pasión por su profesión, la preocupación de buscar que la emoción llegue a los tendidos, el compromiso con la Fiesta, el toro y en definitiva con la verdad del toreo, no cabe duda que Paúl Abadía “Serranito”, natural de Zaragoza, puede ser uno de los toreros que vuelva a ilusionarnos en 2018, y más viendo la ilusión que ha despertado en un maestro como es Raúl Aranda. ¡Suerte Torero!