Por Juani Serrano

La tercera de Abono en Albacete comenzaba con mucho viento y nubes amenazantes de lluvia. Escenario poco dado ni para torear y para ver hacerlo.

Pero siguiendo con referencias meteorológicas, podemos decir que al final no quedó mala tarde. Si bien es cierto, que el inicio -los dos primeros toros, aunque el segundo fue vis- no hacía presagiar tal cosa.

La falta de fuerza y de acometividad de los de Daniel Ruiz, y el desacierto con los aceros de Ponce y El Juli dejaron silenciadas sus actuaciones.

Fue en el tercero, con un Álvaro Lorenzo muy firme, cuando el festejo empezó a remontar, cortando el toledano una oreja.

Tras la merienda, Ponce paseó otra, después de mostrarse muy por encima del cuarto del hierro albaceteño.

También pudo tocar pelo El Juli en el quinto, pero de nuevo, erró con los aceros y se marchó de vacío en la primera de sus dos tardes en la Feria albaceteña.

El sexto fue el más complicado. Lorenzo lo intentó, pero su actuación quedó en prácticamente nada.

El resumen del festejo sería:

Tercera de abono. Plaza de toros de Albacete. Tres cuartos de público en los tendidos.

Toros de Daniel Ruiz, nobles pero les faltó tranco. Saltaron al ruedo siete, ya que el segundo fue devuelto por una lesión en la pezuña.

Enrique Ponce (burdeos y oro): silencio y oreja.

El Juli ( nazareno y oro): silencio y ovación.

Álvaro Lorenzo ( siena y oro): oreja y silencio.

Durante la suerte de varas al sexto, el toro hirió de una cornada al caballo Rociero de la cuadra de El Pimpi.