Dos orejas paseó Andy Cartagena tras una buena faena al buen segundo de Castillejo de Huebra, que tuvo mucha más movilidad y transmisión que el animal que abrió plaza. El de Benidorm gustó en la doma clásica en la primera parte de su faena y en las postrimerías de la labor con Pintas, con el que dejó tres cortas de buena ejecución arriba y un rejón efectivo que bien valió el doble trofeo.

Andy Cartagena puso a todo el mundo de acuerdo con Luminoso y Pintas en el quinto. Efectismo y toreo a caballo en una faena de mucha comunión con el tendido, y es que incluso se llegó a pedir el rabo, pero el palco se lo negó. El toro de Castillejo fue distraído y apenas contribuyó a su matador. Dos orejas muy jaleadas desde el tendido.

Faena de lío gordo la de Leonardo Hernández al tercero. Tras un comienzo que no terminó de llegar arriba, la faena fue creciendo en intensidad con Verdi primero y con Sol después, con el que dejó meritorios pasajes de toreo. Lo acabó cuajando por ambos lados a base de mando y muy buena lidia. Dos orejas.

Gran faena de Leonardo a otro gran toro de Castillejo de Huebra. Apoteósico a dos manos, mató de un rejón trasero y, como el animal no se echaba, hubo de emplear hasta cuatro veces el descabello. Lástima porque todo sonaba a máximos trofeos.

Rui Fernandes, que sustituía a Lea Vicens, pechó por delante con un animal con poco celo pero que sí daba arreones. Labor voluntariosa, rematada de dos pinchazos y un rejón. Silencio.

Hubo de todo en la faena de Rui Fernandes al cuarto, algo distraído pero con duración. El jinete portugués alternó momentos de mayor lucidez en la doma y en las clavadas con algunos errores en la elección de los terrenos y la administración de los tiempos. Oreja muy fuertemente pedida por el público.

Cuenca, martes 29 de agosto de 2017. Feria de San Julián. Toros para rejones de Castillejo de Huebra, de excelente juego en conjunto. Rui Fernandes, que sustituía a la lesionada Lea Vicens, silencio y oreja; Andy Cartagena, dos orejas y dos orejas con petición de rabo; y Leonardo Hernández, dos orejas y silencio. Entrada: Casi tres cuartos en tarde lluviosa.