Luis David Adame cortó una oreja y resultó herido de gravedad durante la faena de muleta a su primero. Ya antes se había hecho presente con buenos lances con el capote y los primeros compases con la muleta fueron prometedores. Después de ser cogido siguió toreando con temple y gusto en los remates hasta, después de un fallo con la espada, conseguir el trofeo antes de pasar a la enfermería.

Filiberto se fajó con un manso al que pudo en todos los terrenos. Entrando a matar se seccionó dos tendones de la mano izquierda, pasó a la enfermería, de donde no volvió a salir.

Juan de Castilla se quedó solo con cuatro novillos y solventó la papeleta con nota. No se inhibió en ningún momento ante la magnitud de la tarea, intervino en multitud de quites y estuvo valiente, firme y jugándosela con cada uno de los novillos. A los cuatro los pasaportó con cuatro brillantes estocadas. Cortó una oreja al sexto y dio la vuelta al ruedo al arrastre del quinto.