Miles de aficionados y profesionales del mundo del toro, tanto de Albacete como de todo el mundo, han despedido entre aplausos y vítores, incluso cánticos, al gran maestro Dámaso González, que fallecía el pasado sábado a los 68 años de edad víctima de una trágica enfermedad.

Matadores de toros como Juan Antonio Ruiz «Espartaco», «El Niño de la Capea», Vicente Ruiz «El Soro», Ortega Cano, Luis Francisco Esplá, Manuel Caballero, Enrique Ponce, Miguel Ángel Perera, López Simón, Fernando Cruz, Paco Ureña, Pepín Liria, «El Juli», Alejandro Esplá, Pedro Gutiérrez, José Mª Manzanares, Cristian Escribano, Sergio Serrano, Juan Luis Rodríguez, Andrés Palacios, Miguel Tendero, Antón Cortés, Abraham Barragán, José Mª Arenas, Manuel Amador, Sebastián Cortés, Manuel de Paz, Antonio Rojas o Juan Martínez, ganaderos como Daniel Martínez, Román Sorando, Francisco López o Daniel Ruiz, profesionales de la comunicación como Pedro Piqueras, Luján Argüelles o Pedro Javier Cáceres, políticos como Marcial Marín, el alcalde de Albacete Manuel Serrano o el presidente de la diputación Santiago Cabañero, entre otros muchos familiares, compañeros, amigos y aficionados, han pasado por la capilla ardiente habilitada en la plaza de toros de Albacete desde anoche para velarlo junto a su viuda e hijos, y acompañarlo en su última vuelta al ruedo, la más gloriosa, la que lo ha elevado hasta el cielo donde reinará eternamente como el Rey del Temple.

Si grande fue como torero, maestro de maestros, mejor lo fue como persona, cercano, humilde y justo y así se ha reflejado en el cariño que le ha manifestado su querida ciudad, sus fieles seguidores albacetenses, que han llenado las calles para arroparlo en su posterior traslado, a hombros, hasta la santa catedral albacetense donde se ha celebrado la misa funeral.

¡Gloria al maestro!

¡Gloria al torero!

¡Gloria a su gran persona!

¡Siempre nos acompañarás!

D.E.P.

 

 

Fotos: Miguel Fuentes