Tarde soleada y calurosa en la bonita plaza de toros de Munera, con ¼ y medio de entrada y con los novillos de Daniel Ramos, de desigual juego, destacamos el primero y el quinto de la tarde.

 

 

José Fernando Molina

Empezó su faena tal cual esta actualmente, en plenitud de facultades y con una destreza que pronto le haría destacar por encima de su novillo, buena faena, buena estocada y dos orejas.

En su segundo novillo empezó cuidándole pues perdía las manos y en banderillas se lastimo algo mas el animal. El presidente dejo que continuara la faena y entonces el “Moli” empezó a sacarle al novillo pases sueltos con mucho temple y estéticamente muy bonitos. Y de lo que no había nada para hacer, se sacó otra buena estocada y una oreja.

Sin dudas el mejor de los tres novilleros en esta tarde

 

David Roldán

Empezó la faena un poco acelerado, sin duda por la falta de animales durante la temporada, el novillo embestía bruto y con la cabeza a media  altura. Cuando David se asentó un poco, logro unos bonitos derechazos, ligando algunos muy bonitos, buena estocada y oreja, con petición de segunda

En su segundo novillo, el quinto de la tarde, se vio obligado a echar el resto, sin parar al novillo se puso a torearle. Buen animal que nos dejó series muy bonitas, tanto por la derecha como por la izquierda, David se vino arriba y empezó a torear de rodillas, aunque al final un poco menos vistoso. Llegando al final el novillo se rajó y le dio una fea voltereta a David que solo quedo en un susto. Buena estocada y oreja

 

Miguel Ángel Cullel

No tuvo suerte Miguel, dentro de que no fue el mejor lote, las ganas del novillero iban muy por encima de su toreo.

En su primero casi no pudo hacer faena, algún pase suelto, estocada delantera y tres intentos de descabello, silencio.

Su segundo no fue mejor y lo mismo que su primero algún muletazo suelto y poco más, en unas de las tandas el novillo le prendió de la parte trasera del muslo dándole un fuerte voltereta y con momentos de angustia pues parecía que le había herido en el suelo, al final nada. Estocada delantera y descabello. Tibias palmas