7 Festejo de abono. Viernes 8 de abril de 2016

El Juli se erigió en triunfador de la tarde después de cortar una oreja al primero de su lote y de mostrar un alto nivel durante toda su actuación en una tarde que tuvo muchos contenidos interesantes. Perera y Morante también se mostraron muy dispuestos en todo momento y sacaron partido en sus lotes. Uno de los momentos especiales de la corrida fue cuando sonó la música en banderillas para Curro Javier y Javier Ambel.

FICHA:

Se lidiaron cuatro toros de Victoriano del Río y dos de Toros de Cortés -3º y 6º-, bien presentados y de viariado juego, destacando el segundo y el quinto.

Morante de la Puebla, silencio y saludos tras dos avisos.
El Juli, oreja y ovación tras aviso.
Miguel Ángel Perera, ovación tras aviso y ovación.

Lleno de ‘no hay billetes’. Saludaron Curro Javier, Javier Ambel y Guillermo Barbero en el tercio de banderillas al tercer toro, sonando la música durante la colocación del tercer par de banderillas a cargo de Curro Javier.

CRÓNICA:

La de hoy ha sido de esas tardes que mantienen el interés por estar llenas de momentos emocionantes y de actitudes positivas por parte de todos los toreros. El Juli fue el que finalmente triunfó pero también sus compañeros de cartel dejaron el pabellón alto en un día de máxima expectación en el que nadie salió defraudado de la plaza.

Morante se lució a la verónica en el toro que abrió plaza, provocando los primeros oles de la tarde. También brilló en el quite de nuevo a la verónica. El toro cumplió bien en el caballo y picó bien Aurelio Cruz. El Juli usó su turno de quites para torear por chicuelinas rematando con revolera, presentando sus credenciales. En la muleta comenzó con una buena serie diestra llevando por abajo al toro, que pareció acusar el esfuerzo embistiendo con menos brío a la segunda tanda y parándose más en la tercera. Cambió a la zurda, dio una serie antes de irse a por la espada. Mató de media y descabello y fue silenciado.

Morante también se afanó en el toreo a la verónica a su segundo toro, sobresaliendo dos delantales y la media. El toro manseó en el segundo tercio pero embistió bien en el inicio de faena, en el que Morante dejó buenos muletazos. La primera serie fue ligada y en la segunda bajó mucho la mano. En la tercera, ya en los medios, el toro hizo un par de extraños acusando su querencia y descompuso el final de faena, buscando chiqueros de forma descarada. Insistió el de La Puebla en ese terreno pegado a tablas y sacó algunos naturales y derechazos en la versión más arrebatada y entregada de este torero, que el público agradeció. Los aceros volvieron a fallarle al de La Puebla, que escuchó dos avisos, siendo aplaudido tras el arrastre del toro.

El Juli bajó mucho las manos con el capote para fijar la embestida del segundo de la tarde, al que cuidaron en el caballo. Templó bien en el arranque de faena en las dos primeras series diestras y fue construyendo y ordenando la embestida de su enemigo. En la tercera rompió la faena y hubo un cambio de mano muy lento como remate. El toro pedía que todo se lo hicieran por abajo y el Juli le dio una serie de naturales arrastrando la muleta. Hubo una más por ese lado antes de acortar distancias y meterse en el terreno del toro en un serio arrimón. Mató de estocada y el toro tardó en caer. Pero el público valoró la importancia de su labor y le pidió con fuerza una oreja que le fue concedida.

En el quinto se fue a portagayola en una clara apuesta por redondear el triunfo, toreando a la verónica y por chicuelinas después de la larga cambiada de rodillas. El de Victoriano del Río se enceló en el peto, donde se llevó más de cinco minutos en el primer puyazo y otro rato en el segundo. Perera le hizo un quite por chicuelinas abrochado con media. El Juli brindó al público y comenzó por alto con mucha quietud. Las dos primeras series fueron al natural, templando bien y alargando la embestida. Cambió a la derecha y ligó sometiendo mucho, sonó la música. Siguió con la derecha con mucho mando y cambiando la muleta por la espalda para quedarse entre los pitones. El final con la zurda fue un alarde de dominio culminado con un serio parón. Mató de pinchazo hondo y tuvo que descabellar.

Perera hizo un variado recibo de capa al tercero, en el que sobresalieron una cordobina y la media de cierre. El toro derribó en el primer puyazo al meterse por debajo del caballo. Perera hizo un apretado quite con el capote a la espalda. El de Toros de Cortés quedó crudo en el caballo y Morante aprovechó su turno de quites para torear por tafalleras rematando en una gran media. El tercio de banderillas fue un auténtico espectáculo por la gran brega de Javier Ambel y los extraordinarios pares de Curro Javier, que puso el tercero acompañado por la música en una estampa insólita. El toro respondió bien en las primera serie y Perera ligó con temple. La pena es que en la segunda serie ya se rajó. Perera se empeñó en impedir su huida y le sacó todo el partido junto a las tablas en una labor de mucho mérito que caló en el público. Pinchó antes de dejar una estocada desprendida. Tuvo que descabellar.

Perera también se fue a portagayola en el sexto y toreó a la verónica sin que el toro repitiera demasiado. Morante entró en quites con lances por el pitón izquierdo y media. La quietud presidió el comienzo de faena de Perera. Se llevó el toro a los medios y el de Cortés le avisó, rematando bien la serie a pesar de ello. Al natural el astado miró al torero y empezó a aburrirse pero el de Puebla de Prior insistió y le sacó partido en el toreo de cercanía, si mover los pies  del suelo, mostrando su dominio de este tipo de toreo. Mató de estocada y fue ovacionado.eja.