Tras una emocionante faena llena de arte y torería, el diestro consiguió perdonar la vida al animal de la ganadería de José Vázquez en Illescas

“Ha sido una tarde muy emocionante para mí, estoy muy agradecido al público y al ganadero”, ha asegurado el torero al terminar la faena

José María Manzanares ha indultado esta tarde en Illescas a Fusilero, un animal de José Vázquez al que ha toreado con una calidad y una profundidad únicas.

El torero, que ha cuidado desde el inicio a un toro que mostró clase, ha creado una faena bella y de excelsa torería con la que el público toledano, que por primera vez en los últimos años llenaba esta plaza de toros, se emocionó de principio a fin. Tras un quite por chicuelinas de mano baja y suavidad de dinastía, Manzanares bordó el toreo con ambas manos. Trincherazos de sabor añejo, cambios de mano de gran lentitud y un ramillete de ajustadas manoletinas al final, imprimieron emoción a una obra prodigiosa.


Ha sido una tarde muy emocionante para mí, estoy muy agradecido al público y al ganadero, me hace feliz ver la emoción en la gente”, ha asegurado al terminar la faena.

Tras un 2016 en el que cosechó grandes éxitos como el de Madrid y en el que experimentó una profunda evolución en su concepto artístico profundo y clásico, consiguiendo dar un paso más en su forma de entender la tauromaquia, el torero comienza su temporada europea con una salida a hombros y un triunfo para recordar.

En las próximas semanas, José María Manzanares hará el paseíllo en plazas como Valencia, Castellón, Arles o Sevilla, entre otras.