Presentado el libro Club Taurino de Foios, la fuerza de un pueblo

La Semana Cultural de la localidad valenciana de Foios continuó este viernes con un acto que tuvo como ejes a Jesulín de Ubrique, la presentación de un libro sobre la historia del Club Taurino de la localidad y el homenaje a Miguel Lázaro, el que fuera presidente del Club durante 38 años y que falleció este año. El teatro de la Casa de la Cultura se llenó en un acto en el que nuestro compañero Jorge Casals ejerció de perfecto maestro de ceremonias y que nuestro director, José Luis Benlloch, dirigió de forma magistral en una mesa compuesta por Jesulín de Ubrique, El Soro, Toni Gázquez -director del centro de Asuntos Taurinos de la Diputación de Valencia-, y Sergio Ruiz, alcalde de Foios.

Jesulín de Ubrique protagonizó una charla intensa, divertida, repleta de anécdotas y en la que se abrió y habló sin tapujos. «Mi intención es conmemorar los treinta años de alternativa y eso se hace toreando. Qué mejor manera. Pero se tienen que reunir una serie de circunstancias. El otro día tuve un encuentro con un taurino que me ofreció una exclusiva de 15-20 corridas. Yo le dije que las exclusivas las hago con Hola”, confesó entre risas el torero gaditano. Una reaparición que en todo caso sería fuera del circuito de las plazas de primera: «No entra en mis pensamientos torear en esas plazas. Ahí los deberes los tengo hechos”.

Jesulín no ocultó que la cuestión económica será importante en esa vuelta a los ruedos y desveló una de las ofertas que ha tenido para su regreso: “Un empresario me habló de un mínimo de 18.000 euros y un margen de 8.000 o 10.000 más dependiendo del aforo. Cogí aire. Luego me dijo que no estaba en el circuito. Le pregunté: ¿Qué coño es el circuito? Si conmemoro los treinta años de alternativa el factor económico será fundamental». A lo que añadió: «El dinero es importante. Diría que el 99’9 % de los toreros cuando no llegamos a un acuerdo para torear es por el dinero. El atasco en la negociación viene por el dinero. Todo el dinero que gane un torero es poco por el sufrimiento que conlleva torear y el sacrificio de la preparación».

Jesulín repasó su carrera desde sus comienzos: «Los tres primeros novillos que toreé en mi vida me los echaron al corral. Pero yo no me descomponía. Rafael Ortega le dijo a mi padre: Apunta maneras, pero tiene el valor cogido con alfileres. Nunca me he considerado un torero artista. Pero he tenido el valor justo y necesario para hacerle a un toro lo que requería en diez minutos». A pesar de eso, desde sus inicios obtuvo el reconocimiento general: «No me ha cambiado ni el éxito ni el fracaso. De novillero me compré una finca y de becerrista, un piso. Los dos primeros años terminé debiéndole dinero a los apoderados». Este último hecho le llevó a parar por primera vez en su carrera: «El motivo por el que dejé de torear era porque no sabía ni lo que tenía ni lo que ganaba ni lo que debía. El segundo paréntesis fue por el accidente que me tuvo dos años sin torear. Cuando me quité fue porque estaba cansado y por una lesión de vértebras. Paré en 2007, con 33 años».

Desde entonces dice llevar una vida normal, aunque no ha terminado de apartarse del toro: “Uno tiene que saber que tiene fecha de caducidad, pasas al mundo de lo cotidiano, del día a día, es maravilloso tener una vida normal y corriente. Es el mayor éxito de mi vida».

El torero de Ubrique reivindicó su aportación al mundo de los toros: “En mi época ganábamos todos, ganaderos, toreros, empresarios, costaleros, porque salíamos todos los días a hombros, ganaba el torero del pueblo… Conmigo ha ganado dinero todo el mundo. Fui una fuente beneficiosa para todos». También repasó el momento actual de los toros y señaló que “la Fiesta está huérfana de uno o dos toreros que revolucionen el espectáculo”.

HOMENAJE A MIGUEL LÁZARO

El momento más emotivo de la jornada fue el recuerdo a Miguel Lázaro, presidente del Club Taurino de Foios durante 38 años y que falleció el pasado mes de marzo. Se glosó su figura de hombre bueno y conciliador, y se le entregó un ramo de flores a Filo, su viuda, en recuerdo de un hombre que ha dejado huella entre los que le conocieron.

El acto también sirvió para la presentación del libro “Club Taurino de Foios, la fuerza de un pueblo”, en el que se repasan los cuarenta años de vida de uno de los clubes taurinos más activos y representativos de cuantos existen.