Iván Vicente paseó una oreja del sexto bis, un sobrero de Cortijo de la Sierra que tuvo una embestida templada y mucha calidad. Uceda Leal saludó dos ovaciones y Ricardo Torres fue silenciado en tarde fría y lluviosa en la que se lidiaron toros de Martín Lorca.
El sobrero de Cortijo de la Sierra embistió humillado, con entrega y fijeza en la muleta, y, sobre todo, con mucho temple. Iván Vicente le imprimió torería al inicio con la muleta para después torear por el pitón derecho. Luego al natural el toro exigió aún más despaciosidad. De vuelta con la derecha, el tercer muletazo fue siempre el mejor, largo y templado. El final llegó con fuerza a los tendidos. La estocada y el acierto con el descabello aseguró el premio. Ya había escuchado palmas con el tercero de Martín Lorca. Especialmente por el izquierdo surgieron naturales muy ligados.

Abrió plaza un toro colorado, despegado del suelo, que tuvo media embestida. Uceda Leal dejó un inicio con trincherazos y alguna serie aprovechando la nobleza del animal. Pinchó. Tampoco estuvo acertado con la espada en el cuarto, un toro serio y bravo en varas, que embistió con entrega.

Ricardo Torres lidió en segundo lugar un toro más corto y bajo que se frenó en el capote. El fallo con la espada desdibujo ambas faenas. El quinto, alto, cuesta arriba fue el peor de la corrida, con peligro sordo y reservón. Le llegaron a sonar dos avisos.