La taurinísima localidad albaceteña de Tarazona de la Mancha programaba para esta tarde un cartel en el que hacían el paseíllo El Fandi, Alberto López Simón y José Garrido. Un encierro de El Torreón, propiedad de César Rincón, era el reseñado para la tarde.

Jabonero de preciosa lamina era el de El Torreón, al que Fandi aplicó típico toreo a la verónica y lucido tercio con los palitroques, hoy bien conjuntados, superior el violín. Rodilla en tierra fue el comienzo, una máquina de embestir fue el toro, al que Fandi toreó acelerado por ambos pitones, buscando la complicidad del tendido, cumpliendo en su línea habitúal; molinetes y enganchar la derecha dos y los de pecho. Al natural templó y alargó más el viaje por la buena embestida noble del jabonero. Molinetes de rodillas a toro pasado para terminar con estocada tras aviso y dos descabellos. Ovación tras gran petición no atendida.

Extraordinario por sencillo fue el saludo de López Simón a la verónica al tercero, que le humilló en los embroques de máxima suavidad. Gran vara la que le colocó a este Ángel Rivas. Suavidad en el trazo de comienzo Simón para ligar en el centro dos series inconmensurables de temple y ligazón, al ralentí, rematando muy atrás. Gusto en cargar la suerte con gran verticalidad, sin dejarse enganchar para dar la gran dimensión por naturales en serie excelsa. La vuelta a la derecha con la misma intensidad, pasándolo muy de cerca. Final por circulares ante un toro noble de El Torreón, muy culpable de las excelencias vividas en una faena rotunda. De lejos entro a matar enterrando el acero larga agonía con aviso. Oreja con petición de la segunda no atendida y aplausos al toro.

La falta absoluta de raza del tercero lo llevó a echarse de salida, siendo devuelto inmediatamente. Con dos largas cambiadas en el terció recibió Garrido al sobrero de El Torreón, bien armado y con hechuras. Derribó al piquero, recibiendo dos varas de órdago, tuvo tranco y fuerza el de César Rincón, presente en la plaza. Se rajó pronto el animal y Garrido echó el resto pegado a tablas. Lo mejor por naturales, llenos de verdad y en las mismas perchas del bicho, grande, todo un señor. Fueron tres series llenas de emoción y verdad, los circulares completos, el remate final por desprecios, del gusto de los taraconetos, la estocada buena en terrenos de sol. Oreja rotunda.

Salió enrabietado y dolido por la negativa de oreja anterior El Fandi. En recuerdo de la misma presidencia de Villarrobledo, le enjaretó dos largas en el tercio y dos verónicas, acabando por revolera. Flojo el animal, lo cuidó para poner hasta cuatro pares a petición del público, en su línea cumplidora de honradez a carta cabal. La endeblez de manos del Toro deslucio el trabajo y la exposición del fandi que lo intento por ambos pitones, mejor a zurdas por largo y ligazón. Sin humillar el animal y con la cara muy alta el fandi le dio de comer en todos los sentidos, faroles, molinetes y los de pecho a sones de Manolete, fue cantidad más que calidad pero entregado el granadino y el animal rajado. A la sexta enterró el acero, saliendo a los medios obligado por el público.

No se empleó mucho el quinto en el capote mostrando de inicio falta de raza que mejoró tras el puyazo, aunque con falta de fuerzas Simón brindo a César Rincón, para torearlo muy lento a derechas. Citando planchada la muleta y erguida la figura en series cortas saliendo despistado el animal de la suerte, más lento imposible torear al natural para rematar el de pecho a placer. Fue casi todo a zurdas aunque bobalicón el toro Simón en zona de sol y con miradas de complicidad al tendido, lo paso una y otra vez, con desplante de rodillas. Estoconazo en el centro del ruedo y dos orejas.

Salió Garrido encajado el mentón y la pata adelante para bordar las verónicas hasta el centro del ruedo y un quite soberbio rematado con una media tan baja como bella. Brindis al Pimpi de Albacete, para comenzar por ayudados por alto y rematar por bajo de forma sublime, entre dos luces Garrido ligo a diestras con la verdad en los cites y las distancias, no había luz pero si un torero en la plaza, al natural dos series llenas de temple, muy cruzado, rematando atrás y una mano baja que tiene mucho que decir en esto. Se adornó Garrido al final con manoletinas entre dos luces, mató de estocada tendida y dos descabellos y aún así paseó una oreja.

FICHA DEL FESTEJO

Plaza de toros de Tarazona de la Mancha, Albacete. Segunda de Feria. Corrida de toros.

Seis toros de El Torreón.

El Fandi, ovación y ovación.

Alberto López Simón, oreja y dos orejas.

José Garrido, oreja y oreja.

Informa: Ignacio Rubio