Ayer se inauguró en la plaza de toros de Las Ventas la exposición organizada por el Centro de Asuntos Taurinos de la Comunidad de Madrid, con la que se pretende rendir homenaje a la figura del matador de toros albacetense Dámaso González.

Los hijos y nieto del maestro: Sonia, Elena, Marta, Dámaso y Tristán asistieron a la inauguración y colaboraron activamente con la Comunidad de Madrid para enriquecer la exposición que acoge la Sala Antoñete hasta el 13 de mayo y que cuenta con fotografías inéditas de la vida profesional y personal del diestro de Albacete, el vestido de su alternativa en Alicante en 1969, un capote de paseo bordado con la imagen de la Virgen de los Llanos, artículos de prensa, trofeos que obtuvo durante su meritoria carrera profesional, diversos objetos personales cedidos por la familia, así como un vídeo con varios de sus hitos taurinos.

En un emotivo acto conducido por Gloria Sánchez-Grande, tomó la palabra Lucio Gómez, presidente de ASPRONA, organización sin ánimo de lucro para la que tantas veces toreó desinteresadamente Dámaso González: “Toreó 18 corridas de ASPRONA totalmente gratis para ayudar a los demás. Estamos hablando de una persona extremadamente solidaria”.

A continuación intervino Vicente Sáez, impulsor del monumento que homenajea a Dámaso a los pies de su plaza de toros: “Dámaso González será siempre recordado como el Rey del temple. Como aficionados nos conquistó por su forma de enseñar a los toros a embestir. Fue todo un maestro. Gracias Dámaso, disfruta de la gloria que bien tienes merecida”, dijo emocionado su paisano.

El ganadero Manuel Camacho tuvo una entrañable amistad con el maestro albaceteño. Su nieta, Silvia Camacho, dedicó unas sentidas palabras a la memoria de Dámaso y las grandes vivencias que compartió con su familia: “Mi abuelo le admiró enormemente. A menudo decía que había conocido grandes toreros y grandes personas pero que nunca había conocido a una persona mejor que Dámaso González. Alguno parecido pero nadie por encima de él. Nos ha dejado el legado de su obra como torero y de su obra como persona. Los que le hemos tratado no le olvidaremos nunca”.

El gerente del Centro de Asuntos Taurinos, Manuel Ángel Fernández, explicó el motivo de la exposición: “Fue un torero también querido en Madrid, que encarnó grandes valores como la honradez, el tesón, el valor. Por eso me quiero referir a los alumnos de la Escuela José Cubero “Yiyo” (Madrid) y Fundación El Juli (Arganda del Rey) que hoy nos acompañan, porque creo que en Dámaso podéis encontrar una gran referente, un auténtico ejemplo como torero y como persona”. Después leyó una carta que envió la viuda del maestro, Feli Tarruella, agradeciendo el homenaje.

Al acto de inauguración han acudido además numerosas personalidades así como aficionados y amigos del torero albaceteño.

Nacido en Albacete el 11 de septiembre de 1948, Dámaso González fue, junto a Manzanares, Paquirri y El Niño de la Capea, una de las principales figuras del toreo de los años 70 y 80.

Conocido como El Rey del Temple, recibió a título póstumo la Medalla de Oro al Mérito de las Bellas Artes 2017, abrió en 1979 la Puerta Grande de Las Ventas tras cortarle las dos orejas a un toro de La Laguna, en una tarde en la que alternaba con Andrés Vázquez y José María Manzanares.

Según detalla el Gobierno regional, Dámaso volvió a salir a hombre en la Monumental madrileña en 1981, con una corrida de Álvaro Domecq. Solo en las Ventas el maestro llegó a hacer el paseíllo en 45 ocasiones.

Hasta su despedida, en 2003 en Murcia, González toreó más de 1.200 festejos, lidiando todo tipo de ganaderías, como Miura, Victorino, Pablo Romero, Guardiola, Cuadri, Núñez, Torrestrella, Jandilla o Atanasio.

 

Fotografías: Mª Victoria Sainz de Baranda Bru