El novillero de la Escuela Taurina de Algeciras José Luis Becerra ‘Corruco’ ha sido declarado triunfador del XII Certamen Internacional de Escuelas Taurinas ‘La Malagueta’ por el jurado designado al efecto. El segundo clasificado ha sido Miguel Polope, de la Escuela de Valencia, y en tercer lugar ha quedado Fernando Molina, de la Escuela de Albacete. En la final, Corruco y Polope dieron una vuelta al ruedo cada uno.

FICHA:

Se lidiaron erales de Santiago Domecq, de desigual comportamiento. Muy ovacionado el cuarto en el arrastre.

José Luis Becerra ‘Corruco’, vuelta al ruedo y ovación.
Fernando Molina, ovación y silencio.
Miguel Polope, ovación y vuelta al ruedo.

COMENTARIO:

José Luis Becerra ‘Corruco’, de la Escuela Taurina de Algeciras, estuvo bullidor con el capote y comenzó muy bien la faena de muleta en el primero de la tarde, dando varias series ligadas y de buena factura que calentaron el ambiente. En lo mejor de la faena, el novillo se orientó y le volteó, propinándole una paliza y empeorando su condición el astado. Se recuperó y terminó con bernardinas. Mató de estocada y hubo petición, pero no le concedieron la oreja.

Corruco recibió al cuarto a portagayola y calentó el ambiente toreando a la verónica y por chicuelinas en un recibo variado y emocionante. También brilló con las banderillas, que compartió con su padre, Corruco de Algeciras. La faena la comenzó con pases cambiados por la espalda y después dejó un par de tandas con la derecha muy redondas. Por ese lado se sintió cómodo y en él basó una faena muy completa que caló en el tendido. Tenía el triunfo en sus manos pero falló con los aceros.

Fernando Molina, de la Escuela Taurina de Albacete, volvió a evidenciar su sentido del temple y dejó buenos momentos al natural en el segundo de la tarde. Fue volteado en un pase de pecho y eso cortó el hilo de la faena. El novillo cambió a peor y Molina tragó para apurar las últimas embestidas. Mató de pinchazo y estocada y fue ovacionado.

Molina estuvo variado y suelto con el capote en el quinto, sobre todo en el quite. En la muleta se encontró con un novillo temperamental que se lo puso difícil y que le propinó varios sustos. Hizo un esfuerzo y logró sacar muletazos de mérito en la fase final de la faena.

Miguel Polope, de la Escuela de Valencia, dibujó algún lance estimable en el tercero. En la faena mostró quietud a pesar de estar delante de un novillo molesto que soltaba la cara. Lo toreó bien al natural, dándole distancia y templando. Fue cogido sin consecuencias al final de la faena. Mató de metisaca y media. Ovación.

Polope firmó un bonito comienzo de faena en el último de la tarde, doblándose bien con su enemigo. Después se acopló bien al natural, por donde llegaron los mejores momentos de la faena. También con la derecha ligó en un palmo de terreno. Terminó adornándose con molinetes y fue volteado sin consecuencias. Mató a la primera y hubo petición de oreja que el presidente no atendió, dando la vuelta al ruedo.